“Que les hayan quitado el hambre y los piojos y cómo nos están poniendo”. Así se expresa una de las ex cuidadoras del Preventorio de Guadarrama. Dando su nombre pero no la cara. En unas imágenes nebulosas donde no se reconoce rostro, y cuyas palabras regresan a la España profunda. Las niñas pobres a las que se asiló en nombre del Patronato Nacional Antituberculoso, el padre, el hijo, el espíritu insano, la Falange, sus cuidadoras. ¿A alguien se le pasa por la cabeza que van a reconocer los hechos? ¿Alguna de ellas, atacada por los últimos sacramentos, en el lecho de muerte, pedirá asistencia para confesar el maltrato?…Evidentemente, no. Curiosa comparecencia la de dos lugareñas que recuerdan el hambre y los piojos ajenos. Doctas en materias no reguladas, más osadas que nadie. Censuraron la correspondencia de tantas y tantas niñas hasta 1975, pero ahora, aquí, no pueden ni saben cómo frenar algo que podía haberse evitado.
Ayuntamiento de Guadarrama ,pleno del 2 de Julio: Varias víctimas del Preventorio solicitaron a la alcadesa que se implicara en el asunto. No sólo no las dejó ni hablar, sino que -a grito pelado- sus palabras fueron : Váyanse a la fiscalía. En el mismo acto, un concejal del PP aseguró que “ se estaba poniendo en contacto” con las más de cien ex cuidadoras.
Cuatro meses atrás se enviaron cartas, peticiones de apoyo a los correos de los partidos presentes en el Ayuntamiento : Dijeron no haber recibido nada. Finalmente, el día de la incursión fue registrada oficialmente y en persona una carta con fecha 5 de Junio de 2012. Prometieron tratar el tema. Se habló de una moción que sería negada en el pleno.
Posiblemente pensaron que aquel grupo de niñas a las que se les quitó los piojos y el hambre no tenían fuerza, medios ni poder alguno para llevar el asunto a sus últimas consecuencias, pero se equivocaron. No se conocían entre ellas, buscaban en la red alguna huella, compañeras- quizá- ,una palabra que las llevara hasta el Preventorio. Y la encontraron. Y se re-conocieron. Y se implicaron. Y recibieron ayuda. No se conocían -insisto- y sus testimonios, después de más de cuarenta años, coincidían. Nadie se inventa nada. Nadie pretende protagonizar una historia tan lamentable como los restos de un pasado estremecedor que nunca han podido ni sabido olvidar. Nadie miente. El valor de las que han dado y dan la cara, la rabia de los-las negacionistas que de la mano de Falange, familiares cuidadoras, hijas de familias sin piojos ni hambre, conocidas, amigas o circundantes de la alcaldesa, enfrentadas en un ring mediático hasta sus últimas consecuencias. Los testimonios arden. Las centralitas tiemblan. Los comentarios en las distintas publicaciones de la red, más de lo mismo, y sus bestias avanzan.
Muchos se preguntarán cuál es el siguiente paso. Seguimos caminando.

Anuncios